Una travesía de 365 días pedaleando por Sudamérica sobre dos ruedas por Thiago Fantinatti
Viajar en bicicleta por Sudamérica es una aventura extraordinaria que combina descubrimiento, resistencia y conexión cultural. A lo largo de 365 días, Thiago Fantinatti recorrió el continente en bicicleta, atravesando paisajes diversos, altos pasos andinos y desiertos remotos. Esta es la historia que dio origen al libro Tras los Sueños.
Viajar en bicicleta es experimentar el mundo a la velocidad idónea. Sin el filtro del cristal de un automóvil ni las prisas de un vuelo comercial, la bicicleta permite sentir el cambio gradual de cada clima, escuchar el hablar pausado de los pobladores locales y absorber la inmensidad de la geografía sudamericana. Cruzar el continente sobre dos ruedas no es solo una hazaña deportiva; es una profunda travesía de autoconocimiento, sencillez y reconexión con lo esencial.
El emotivo inicio de la travesía saliendo de Curitiba, descendiendo las sierras del Sur hacia la frontera gaucha. Primeros 1.000 km y adaptación con 40 kg en la bici.
La idea de emprender una gran aventura en bicicleta por Sudamérica no surgió de un impulso repentino ni de un reto corporativo con patrocinadores. Comenzó a gestarse diez años atrás: a los 18 años, Thiago Fantinatti ya dibujaba mapas a mano alzada y bosquejaba un itinerario continental que bautizó como "Proyecto Cono Sur". Por falta de recursos económicos, el plan quedó en pausa durante casi una década.
A mediados de 2007, la inquietud renació con fuerza. Thiago compartió la visión con su amigo Martinho Herkrath, empresario en Ourinhos/SP, quien de inmediato abrazó el proyecto; Martinho también guardaba desde joven el anhelo de una gran expedición sobre dos ruedas. Desde ese instante, el sueño se convirtió en compromiso: ambos empezaron a entrenar sin demora por caminos de asfalto y ripio en la región.
La premisa era transparente: no sería únicamente una proeza deportiva, sino un proyecto cultural, ambiental y documental. La meta consistía en convivir con las comunidades locales, emplear energía solar para recargar los equipos electrónicos de comunicación, emitir boletines de audio para emisoras de radio, mantener un diario digital en la web y registrar material para un futuro libro y exposiciones fotográficas.
El esquema original esbozado en 2007: intercambio con comunidades, grabación multimedia en alta definición, transmisiones a radio y web, uso de energía solar y diario de ruta abierto al público. 🔍 Clic para ampliar
Entre agosto de 2007 y agosto de 2008 transcurrieron doce meses de preparación metódica y más de 7.000 km pedaleados en entrenamientos. Con base en la ciudad de Ourinhos/SP, la rutina incluía salidas constantes de 100 km durante los fines de semana atravesando decenas de municipios del interior paulista y del norte de Paraná —como Jacarezinho, Santo Antônio da Platina, Cambará, Ribeirão Claro, Santa Cruz do Rio Pardo, Salto Grande, Fartura, Assis y Marília.
Para comprobar el rendimiento físico, la distribución de peso en las alforjas y la convivencia en cicloturismo de autosuficiencia, se realizó una prueba de fuego en febrero de 2008: un viaje preparatorio de 506 km en 7 días entre Curitiba/PR y Florianópolis/SC, bajando sierras y desafiando lluvias torrenciales, tránsito pesado en la BR-101 y la mecánica de las bicicletas cargadas.
El trayecto del viaje preparatorio de 506 km en 7 días (Curitiba ➔ Floripa), en febrero de 2008. 🔍 Clic para ampliar
Reportaje en prensa regional sobre los entrenamientos y el proyecto de la travesía sudamericana. 🔍 Clic para ampliar
La máxima adoptada desde el inicio de la preparación fue contundente: "Elegir equipos sencillos y duraderos es la clave absoluta. Olvídate de las cosas complicadas." En cicloturismo autosuficiente por rincones remotos, cualquier componente demasiado sofisticado o exclusivo se convierte en un problema irresoluble si falla a cientos de kilómetros de un taller especializado.
Las bicicletas en el primer día de carretera, con las alforjas traseras listas para cruzar el continente. 🔍 Clic para ampliar
Antes de la partida, cada gramo de equipaje fue sopesado y evaluado con rigor. Elementos que parecían útiles en teoría fueron suprimidos conscientemente —como las alforjas delanteras (para no sobrecargar la dirección en terrenos sueltos), botas pesadas y flashes de estudio. La prioridad fue la resistencia y la simplicidad mecánica.
Alforjas traseras 100% impermeables con cierre de rollo, combinadas con bolsa de manillar Arara Una. Protegieron ropa, cámaras y documentos de aguaceros y del implacable polvo de ripio.
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Tienda geodésica 4 estaciones para alta montaña. Resistió con honores vientos patagónicos implacables de más de 100 km/h, temporales de nieve y heladas intensas en el Altiplano.
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Fotografía original con la relación numerada de cada elemento en la carga: cámaras SLR, lentes 17-50mm y 70-200mm, panel solar Brunton, GPS Garmin y equipo de acampada.
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Capas térmicas Solo X-Termo (primera piel, pasamontañas y guantes), chaqueta polartec Solo Nordic, pantalón impermeable Conquista, abrigo de lana de oveja de Punta Arenas y las indispensables sandalias Havaianas.
🔍 Clic para ampliar| Conjunto | Equipamiento Real Utilizado en la Expedición |
|---|---|
| Bicicleta y Carga | Bicicleta de montaña con llantas de doble pared y 36 rayos de acero inoxidable reforzados; portaequipajes de alta resistencia; alforjas traseras estancas Ortlieb; bolsa de manillar con funda impermeable Arara Una. |
| Acampada y Descanso | Tienda geodésica Manaslu Discovery Light; saco de dormir de pluma Deuter (-5°C); colchoneta aislante Conquista de 9 mm; manta térmica aluminizada de emergencia para prevención de hipotermia. |
| Cocina de Ruta | Hornillo artesanal de alcohol en los primeros meses, sustituido más adelante en Santiago por un hornillo compacto a gas; cacerola ligera de aluminio; taza y cuchara de titanio. |
| Electrónica y Medios | Cámara SLR digital con objetivos 17-50mm f/2.8 y 70-200mm f/4L; videocámara digital compacta Canon HG10; carcasa estanca Outex; teléfono inteligente Palm Treo 680; panel solar portátil Brunton para recarga de baterías; GPS Garmin con altímetro barométrico; cuentakilómetros Cateye. |
| Taller y Mecánica | Tronchacadenas, alicates multiherramienta, llave de rayos, juego de llaves Allen, navaja suiza, bomba de mano con manómetro, parches y pegamento, 2 cámaras de aire de repuesto y 1 cubierta plegable de Kevlar extra. |
En el libro autobiográfico Tras los Sueños, Thiago Fantinatti relata con autenticidad y emoción todas las crónicas, vivencias humanas y dificultades superadas a lo largo de este año inolvidable pedaleando por Sudamérica.
Sudamérica es un territorio de contrastes colosales. A lo largo de 365 días, el recorrido enlazó algunos de los hitos geográficos más extremos de la Tierra, atravesando ecosistemas que van desde la exuberancia húmeda de las selvas hasta la aridez más absoluta conocida por el ser humano:
La geografía monumental del continente sudamericano: desde la estepa austral hasta las alturas del altiplano andino y los ríos de la cuenca amazónica. 🔍 Clic para ampliar
"Durante los 365 días del viaje pasé por más de 200 localidades. Once compañeros fueron excepcionales y compartieron conmigo jornadas de ruta pedaleando juntos."
Aunque el cicloturismo de larga distancia suele concebirse como un desafío en solitario, el camino revela una realidad mucho más entrañable: es un punto de encuentro natural para viajeros de todo el planeta que avanzan al mismo compás. Con los meses, los trayectos se cruzaron espontáneamente:
Empresario repostero en Ourinhos/SP. Entrenó todo un año junto a Thiago pedaleando miles de kilómetros preparatorios, y compartió los primeros diez días en ruta hasta que compromisos familiares le obligaron a regresar.
Vincent, franco-chileno que partió de Río de Janeiro con destino a Cuba, pedaleó a la par desde Buenos Aires por más de 2.000 km cruzando la pampa y la Patagonia. Max, oriundo de Cannes (quien ya había recorrido Europa, Rusia y Australia), se unió en Puerto Pirámides hasta Comodoro Rivadavia.
Se encontraron en Puerto Madryn y Puerto Pirámides. Compartieron seis días memorables acampando y pedaleando por la Península Valdés, rodeados de lobos marinos, guanacos y ballenas francas australes.
Se conocieron en el pueblo de Tolhuin, a 105 km de Ushuaia. Pedalearon juntos hasta la mítica ciudad del Fin del Mundo y exploraron en conjunto los senderos del Parque Nacional Tierra del Fuego durante cinco días inolvidables.
Cicloviajero experimentado que ya había recorrido África en bicicleta durante 22 meses. Coincidieron en la ruta cerca de Punta Arenas y pedalearon en tándem durante casi dos meses por toda la mítica Carretera Austral hasta Puerto Montt.
Thomas y Zach comenzaron en Ushuaia. Tras cruzarse en varias ocasiones por El Chaltén y en las pistas de ripio, formaron equipo en Coyhaique y pedalearon juntos durante dos semanas hasta Puerto Montt.
Se encontraron fortuitamente al salir de Bariloche gracias al aviso de otro ciclista. Pedalearon juntos dos días por la escénica Ruta de los Siete Lagos hasta San Martín de los Andes. Semanas después, volvieron a coincidir por azar en las calles de Temuco, Chile.
Cicloturista dando la vuelta al mundo en bicicleta al que conoció en una tienda de montaña en Santiago. Se reencontraron en Valparaíso y pedalearon juntos 500 km por la costa chilena hasta La Serena, antes de adentrarse en el Atacama.
El cuaderno de bitácora registró fielmente cada una de las 365 jornadas, anotando kilometrajes diarios, estados meteorológicos, reparaciones de emergencia y muestras inesperadas de solidaridad:
El itinerario conectó horizontes de extremos contrastantes: desde la brisa salina de las playas atlánticas hasta las cumbres heladas de la cordillera andina, cruzando la aridez extrema del Desierto de Atacama y la vastedad de las pampas.
A diferencia del turismo convencional, el cicloturismo de autosuficiencia prescinde de los dos mayores rubros de gasto: **el transporte** (te trasladas con tu propia energía) y **el alojamiento costoso** (combinando acampada libre con la calidez de anfitriones locales).
Los principales desembolsos cotidianos se concentran en la **alimentación** y la reposición esporádica de piezas de desgaste en la bicicleta (cubiertas, cadenas y pastillas de freno).
Pedalear con equipaje completo demanda entre 3.500 y 5.000 calorías diarias. La base de la despensa de ruta se apoya en hidratos de carbono complejos de rápida cocción (fideos, arroz, avena), legumbres, frutos secos y productos locales comprados en pequeños almacenes rurales.
A lo largo de los 365 días, los lugares de pernocta se distribuyeron entre:
Una de las revelaciones más profundas de este viaje fue constatar hasta qué punto **el miedo urbano sobredimensiona el peligro**. Durante un año completo pedaleando por caminos secundarios y parajes aislados de Sudamérica, la norma constante fue la solidaridad y el respeto de la gente.
Para profundizar en esta reflexión, lee también el ensayo El Cliché del Miedo.
Ninguna expedición de un año transcurre sin pruebas de fuego. Los obstáculos más exigentes fueron:
Hay escenarios que marcan para siempre la sensibilidad de un viajero. Cruzar la Cordillera de los Andes bajo ventiscas de nieve, pedalear en el silencio infinito del Desierto de Atacama y contemplar el horizonte blanco del Salar de Uyuni son experiencias que redimensionan la pequeñez humana ante la inmensidad de la Tierra.
Esta travesía ha inspirado a miles de personas en congresos y auditorios. A continuación puedes ver la presentación oficial en TEDx y también la conferencia completa y detallada de más de una hora ofrecida en el Congreso Nacional de Cicloturismo (CNVNC):
La esencia de la expedición, la decisión de materializar el sueño y la transformación personal tras 365 días en bicicleta por Sudamérica.
Congreso Nacional de Cicloturismo (CNVNC). Análisis exhaustivo sobre logística de acampada, equipo real, rutas y peripecias. ★ Más de 26.000 reproducciones y 175 comentarios (en portugués).
¿Te apasionó esta historia? Conoce la crónica completa de 365 días con todas sus fotografías, mapas y vivencias de campo en el libro oficial.